Madurar
Madurar es darse cuenta de que hay sueños que nunca alcanzarás;
comprender que el tiempo no es infinito y que hay barcos que zarparán para siempre;
que a veces no hay segundas oportunidades y, otras veces, segundas, terceras y cuartas oportunidades no fueron suficientes;
que habrá duelos que te acompañarán como una sombra, tratando de enturbiar los buenos momentos, y certezas tan dolorosas que no habrá día en que dejen de pesar.
