Renuncia

Publicaciones Similares

  • Una grieta invisible

    No era el mejor juego de bolos del mundo. Los bolos estaban hechos con una cartulina muy fina, de esas que mandan en el colegio para hacer manualidades y la mitad de las veces se caían solos, incapaces de soportar su raquítica arquitectura. Pero eran bonitos, muy bonitos. En cada corte inseguro de tijera, en…

  • Lagrimitas del Señor

    —¡Qué flores tan bonitas, abuela! ¿Cómo se llaman? —¿Cuáles, las flores blancas? Son calas, cariño, son mis flores favoritas. —¡No me extraña! ¡Son preciosas! Sonrío complacida por el entusiasmo de Marta. Mi jardín se transforma en un mundo mágico de colores e increíble belleza cuando sus ojos inocentes lo miran. Contagiada de su fervor me…

  • La despedida

    Miro la bandeja con el desayuno y sonrío. Hace ya meses que dejé de preguntarme si he perdido el juicio. Abro la puerta que comunica la cocina con el garaje y bajo los dos escalones. Enciendo la luz y me dirijo a la mesita que ocupa el lugar donde antes siempre estaba aparcado mi coche….